La familia de Víctor Manuel Gerónimo y organizaciones de derechos humanos exigen que la fiscalía active protocolos de perspectiva de género y no descarte el agravante de odio por orientación sexual en la investigación del brutal crimen ocurrido el 25 de mayo.


La mañana del 25 de mayo, personas que hacían ejercicio en inmediaciones del ex peaje Aunor, en la zona sur de Salta Capital, encontraron un vehículo abandonado con las puertas abiertas. A pocos metros, hallaron el cuerpo de Víctor Manuel Gerónimo, de 47 años, desnudo, atado de manos y en estado crítico cerca de un canal. Fue trasladado al Hospital San Bernardo, donde murió horas después.
Según relató su hermana en declaraciones públicas, Gerónimo había pasado la tarde del domingo con su familia, celebrando el cumpleaños de ella, y luego salió a comprar medicación para sus dolores de artritis. «Él me fue a dejar a mi casa a las seis de la tarde porque tuvimos un festejo familiar muy bonito. Después todos nos fuimos cada uno a su casa y él fue a la suya», contó. Nunca volvió.
La mujer describió con angustia las condiciones en que fue hallado su hermano: lo golpearon brutalmente, lo dejaron tirado en un monte durante toda la noche a la intemperie, y le robaron ropa, zapatillas, campera, documentos, tarjetas y dinero. Fue encontrado recién a las nueve de la mañana siguiente, con graves problemas respiratorios y pulmonares. «Lo triste es que sufrió muchísimo», dijo.

La investigación está a cargo del fiscal penal Santiago López Soto. El Ministerio Público Fiscal informó que se realizó la autopsia y que se solicitaron estudios complementarios para determinar la causa de muerte. Intervienen además el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP). Hasta el momento no hay detenidos.
Mientras la prensa y las instituciones salteñas enmarcaron el hecho como un asalto seguido de homicidio, Fernando Pequeño, presidente de la Asociación de Derechos Humanos Miguel Ragone, cuestionó esa lectura y pidió que no se descarte la hipótesis de un crimen de odio por orientación sexual. Entre los elementos que señaló como indicios alarmantes figuran la violencia extrema y concentrada en el rostro, las presuntas ataduras, la desnudez forzada de la víctima y el hecho de que su teléfono celular habría sido encontrado en el lugar, lo que debilitaría un móvil exclusivamente económico.
Pequeño también señaló que la colectora donde fue hallado Gerónimo es conocida como un espacio de encuentros sexuales entre varones, y que ese contexto no puede ser ignorado. «Al encuadrar el caso únicamente como un delito común, se invisibiliza una hipótesis que los protocolos internacionales obligan a investigar», afirmó, y alertó sobre la victimización secundaria que surge cuando aparecen comentarios como «por algo habrá estado ahí», que juzgan la sexualidad de la persona en lugar de investigar la crueldad del agresor.
La familia también rechazó versiones que circularon en medios locales. «Algunos medios salieron a decir cosas muy tristes, muy feas, hasta que mi hermano era un narco. Si hubiera sido un narco, no estaríamos vendiendo bollos todos los días como nosotros hacemos para salir a vender», respondió la hermana de la víctima. Tanto ella como Pequeño pidieron a la fiscalía que aplique de manera inmediata los protocolos de perspectiva de género y diversidad, y que evalúe formalmente si el crimen estuvo motivado por prejuicios hacia la orientación sexual de Gerónimo.
La familia aguarda que la Justicia avance con precisiones sobre lo ocurrido y pide a quienes hayan visto algo sospechoso que llamen a la Policía. El cuerpo permanece a disposición judicial, lo que impide por el momento que la familia pueda cremarlo. «Pido justicia. Que aparezcan estos miserables. Alguien sabe, por favor», cerró la hermana de Víctor Manuel Gerónimo.
Fuentes: Voces Críticas (27/05/2026) · Página 12 / Salta 12 (29/05/2026) · El Expreso de Salta · Pueinfo



