Terapias de conversión: en Córdoba prometen "sanar" la homosexualidad pese a estar desacreditadas

Terapias de conversión: en Córdoba prometen «sanar» la homosexualidad pese a estar desacreditadas

Una investigación revela que el Ministerio Restauración, con sede en la ciudad de Córdoba, sigue ofreciendo retiros, cursos online y programas pagos para modificar la orientación sexual. Dos sobrevivientes relatan cómo llegaron a esas prácticas y qué secuelas les dejaron.

En Córdoba opera el Ministerio Restauración, una asociación civil que a través de retiros presenciales, cursos online, capacitaciones y programas ofrece lo que organismos de derechos humanos y organizaciones LGBTIQ+ denominan esfuerzos de cambio de orientación sexual, identidad y expresión de género (Ecosieg), o «terapias de conversión». Según la ONU, estas prácticas se documentan en al menos 68 países del mundo pese a estar desacreditadas por la ciencia.

Mauricio Montión y su esposa, Daniela Montión, evangélicos que llevan adelante la 'sanación'
Mauricio Montión y su esposa, Daniela Montión, evangélicos que llevan adelante la ‘sanación’

Gastón Onetto (42) llegó a un retiro de una semana en un hotel de La Falda a los 18 años, por recomendación de su psicólogo. Tomás Montoya (28), en cambio, empezó a tomar cursos online en 2021, en plena pospandemia, convencido desde su formación evangélica de que la homosexualidad era un pecado que debía erradicar. Por recomendación de una compañera de su iglesia, empezó a hablar por WhatsApp con Mauricio Montión, cofundador del Ministerio junto a Daniela Montión, quien —según ambos coinciden— combinaba un tono cálido con un discurso que Gastón describe como «un horror».

Tomás, Gastón y Cristian, víctimas de estas redes

El Ministerio, que integra la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), cobra por todas sus actividades. El retiro modalidad online cuesta 150 dólares para extranjeros o $200 mil para residentes, con acceso a la plataforma por 12 meses; la modalidad presencial, de seis días en el hotel Altos de Aruna (Bialet Massé), va de $850 mil a $1.800.000 según habitación y fecha de inscripción. Los cursos online, por su parte, tienen una matrícula de $15 mil y cuotas mensuales de $50 mil.

Montión define lo que atraviesan sus destinatarios como un «quebranto de género», con tres causas posibles: una figura paterna ausente, una madre «muy entrometida» o un abuso sexual. El programa de estudio del Ministerio incluye módulos sobre la «atracción indeseada hacia el mismo sexo» y comercializa manuales como uno escrito, según su propia descripción, para que psicólogos y pastores entiendan «los orígenes del desarrollo de la atracción homosexual». Jesús Dib Ashur, psicólogo y miembro del Colegio de Psicólogos de Córdoba, es categórico: este tipo de intervenciones «constituyen un abuso de poder», con una posición asimétrica donde alguien impone una verdad que el otro debe aceptar.

En Argentina, la Ley Nacional de Salud Mental (N° 26.657) establece en su artículo 3 que ningún diagnóstico en salud mental puede basarse exclusivamente en la orientación o identidad sexual de una persona, y en el artículo 7 reconoce el derecho a una atención con fundamento científico y a aceptar o rechazar asistencia espiritual. Sin embargo, no existe una ley nacional específica que prohíba y sancione penalmente las terapias de conversión, aunque hay proyectos presentados en el Congreso y regulaciones indirectas en discusión.

Consultado para la investigación original, el Ministerio de Restauración respondió que, como política de comunicación, no da entrevistas ni participa de reportajes. En una declaración escrita, sostuvo que no practica, ofrece, promueve ni respalda terapias de conversión, terapias reparativas ni tratamientos psicológicos o psiquiátricos de ningún tipo, y encuadró toda su actividad dentro de la libertad de asociación, religiosa y de culto.

Las consecuencias, de todos modos, están documentadas: un informe global citado por la ONU señala que el 98% de las personas que pasaron por estas prácticas reportó efectos negativos. Tomás describe ansiedad, depresión, insomnio, ataques de pánico y momentos de honda desesperación al comprobar que nada cambiaba su orientación sexual; Gastón habla de haber empezado a odiarse a sí mismo. Ambos remiten al antecedente de Exodus, la mayor red mundial de ministerios «ex-gay», que se disolvió en 2013 después de que sus propios líderes reconocieran que el 99% de las personas con las que trabajaron no había experimentado un cambio real, y pidieran disculpas públicas a la comunidad LGBTIQ+.

Mauricio Montión

Fuentes: investigación de La Voz (Mercedes Luna y Nicolás Sosa Tillard); Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657; proyecto de ley 5642-D-2024 (Cámara de Diputados); primer informe sobre prácticas de conversión en Argentina (AFDA, 2025).

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