La gobernación liderada por Martínez-Almeida apostó por imágenes de terrazas y caramelos que, según colectivos como COGAM, «borran» la diversidad y la memoria histórica de la fecha en favor de un mero marketing turístico.
El Ayuntamiento de Madrid volvió a desatar el malestar de la comunidad LGTBIQ+ tras presentar la cartelería oficial para el Orgullo 2026. Los diseños de este año muestran sillas apiladas con los colores del arcoíris, flores y caramelos; una iconografía castiza y de ocio que, según las organizaciones sociales, invisibiliza por completo a las personas reales y despoja a la celebración de su carácter político y transformador. Desde COGAM, el colectivo LGTBI+ de Madrid, denunciaron que la campaña está desconectada de los verdaderos motivos de la fecha: la lucha por los derechos y la dignidad de la diversidad.

No es un hecho aislado, sino una tendencia que se repite. En 2025 los carteles tampoco mostraron personas, y en 2024 la polémica fue aún mayor cuando se asoció al Orgullo con preservativos, tacones y cócteles, una mirada que el activismo calificó de superficial y festiva, más cercana a un carnaval que a una marcha reivindicativa. La oposición política, a través de la portavoz socialista Reyes Maroto, acusó al alcalde José Luis Martínez-Almeida de transformar el Orgullo en una simple campaña de marketing, silenciando la memoria histórica de quienes abrieron camino.
Por su parte, el gobierno municipal minimizó los reclamos y argumentó que se busca generar una polémica artificial. El delegado de Políticas Sociales, José Fernández, defendió la campaña asegurando que en Madrid la diversidad está incorporada de forma natural en el ritmo cotidiano y en los «gestos pequeños» del día a día, y no solo en las grandes proclamas institucionales. Sin embargo, para el colectivo, esta postura solo busca despolitizar una de las citas más emblemáticas de la capital española.
Pese al desencuentro, desde las asociaciones civiles reiteraron su disposición para trabajar en conjunto con el Ayuntamiento de cara al próximo año, con el objetivo de lograr un diseño que verdaderamente represente el espíritu del Orgullo. Mientras tanto, las calles de Madrid se preparan para marchar, demostrando una vez más que la verdadera fuerza del movimiento no depende de los carteles oficiales, sino de la gente que lo sostiene.
Fuente: Infobae España




