Comienza el juicio por el triple lesbicidio de Barracas: claves de un proceso histórico para la comunidad LGBTIQ+

Comienza el juicio por el triple lesbicidio de Barracas: claves de un proceso histórico para la comunidad LGBTIQ+

A dos años del ataque que mató a Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y dejó a Sofía Castro Riglos como única sobreviviente, el Tribunal Oral en lo Criminal N°5 inicia este lunes el juicio contra Justo Fernando Barrientos. Las querellas buscan que sea reconocido como crimen de odio y sentar un precedente histórico.

El lunes 18 de mayo, a las 9.30, en los tribunales de Talcahuano 550 de la Ciudad de Buenos Aires, comenzará el juicio oral contra Justo Fernando Barrientos, el hombre que en la madrugada del 6 de mayo de 2024 arrojó un explosivo casero en la habitación de un hotel familiar del barrio de Barracas donde dormían dos parejas de lesbianas. Pamela Cobbas y Mercedes Roxana Figueroa —que tenían 52 años cada una y eran pareja— y Andrea Amarante, de 42 años, murieron como consecuencia del ataque. Sofía Castro Riglos, de 49 años al momento del hecho, es la única sobreviviente.

¿Quiénes juzgan y quiénes acusan?

El tribunal está integrado por los jueces Fabián M. Dinesta, Rafael A. Oliden, Fátima Ruiz López y Adrián A. Perez Lance. Tres querellas intervienen en el proceso: la de Sofía, representada por la doctora Luciana Sánchez; la de familiares de Roxana Figueroa y Pamela Cobbas, a cargo del defensor público Pablo Rovatti; y la de organizaciones de la diversidad sexual —entre ellas la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT)—, representada por un equipo de abogadas y abogades.

La clave del juicio: que la justicia nombre el odio

El eje central del proceso es lograr que el crimen sea calificado como homicidio agravado por odio a la orientación sexual, figura contemplada en el artículo 80 del Código Penal argentino. Barrientos ya había amenazado a Pamela y Roxana con matarlas, las llamaba «engendros» y «tortas», y sus denuncias habían sido ignoradas. Para las querellas, estos elementos acreditan que el ataque fue dirigido específicamente a ellas por ser lesbianas.

La querella de Sofía va un paso más allá: pide que el crimen sea calificado también como femicidio y lesbicidio, sosteniendo que el Estado tiene un doble deber de protección —por ser mujeres y por su orientación sexual— y que ambas figuras no son excluyentes sino complementarias.

La FALGBT: de la exclusión al precedente

Uno de los aspectos más significativos del proceso fue la batalla legal para que las organizaciones LGBTIQ+ pudieran participar como querellantes. Inicialmente rechazada por el juez de instrucción y por la cámara de apelaciones, la FALGBT llegó al Tribunal de Casación Penal, que en diciembre de 2024 habilitó su intervención. El argumento fue que un crimen de odio no afecta solo a las víctimas directas sino a todo el colectivo al que pertenecen.

«Queremos representar a todo el colectivo y asegurarnos de que el resultado de este juicio sea un precedente», señaló la abogada Samanta Pedrozo. Un fallo que contemple el agravante por odio a la orientación sexual sería uno de los primeros de este tipo en la historia judicial argentina respecto a crímenes contra lesbianas, y orientaría casos similares en el futuro.

Las víctimas: vidas en la intemperie

Las cuatro mujeres vivían en condiciones de extrema precariedad en el hotel familiar de Barracas. Dos de ellas contaban con Certificado Único de Discapacidad (CUD) pero no recibían asistencia integral. Andrea Amarante había sobrevivido a la masacre de Cromañón en 2004 y nunca fue incorporada al padrón oficial de víctimas. Su familia biológica en Neuquén la negó por su orientación sexual; fue la comunidad lesbiana la que reclamó su cuerpo. Fue, además, Andrea quien en el momento del ataque cubrió con su propio cuerpo a Sofía, lo que le permitió sobrevivir con quemaduras menos graves.

Sofía, la única sobreviviente, sigue viviendo en condiciones precarias y sin vivienda propia. Su abogada describió el impacto del proceso judicial sobre ella: «A Sofía esto le destruyó su vida. Ya fue difícil sobrevivirlo una vez, imaginate reiterarlo y reiterarlo».

El contexto: crímenes de odio en aumento

El juicio comienza en un momento de retroceso en políticas de género y diversidad en Argentina. Según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio, en 2025 se registraron al menos 227 crímenes de odio basados en orientación sexual o identidad de género, un 62% más que el año anterior y la cifra más alta en los diez años de existencia del organismo. Para las organizaciones convocantes, el triple lesbicidio de Barracas no fue un hecho aislado sino la expresión más extrema de un sistema de violencia que se agrava cuando el Estado deslegitima los derechos de las minorías sexuales.

La movilización


Fuentes

— Agencia Presentes. «Masacre de Barracas: a dos años del brutal ataque llega el juicio oral», 6 de mayo de 2026. agenciapresentes.org

— Amnistía Internacional Argentina. «Crimen de odio en Barracas contra cuatro mujeres lesbianas». amnistia.org.ar

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