Este viernes 17 de julio Netflix estrena Heartstopper Forever, el largometraje que pone punto final a la historia de Charlie y Nick, la pareja que desde 2022 se convirtió en referencia ineludible de las ficciones LGBTIQ+ juveniles.
La serie, basada en el webcómic y las novelas gráficas de Alice Oseman, construyó a lo largo de tres temporadas un universo coral: además del romance central entre Charlie Spring (Joe Locke) y Nick Nelson (Kit Connor), fue ganando peso la historia de Tara y Darcy, y la de Tao con Elle, personaje trans interpretado por Yasmin Finney.

Heartstopper Forever toma la posta donde la tercera temporada la dejó: Nick se prepara para irse a estudiar a la universidad en Leeds, a varias horas de la ciudad ficticia de Kent donde transcurre la historia, mientras Elle se muda a Berlín para estudiar arte. La distancia, los celos, las recaídas y las dificultades de comunicación de la pareja protagonista atraviesan una película de casi dos horas que funciona, en los hechos, como un episodio extendido de la serie.
Dirigida por Wash Westmoreland y con banda sonora a cargo del supervisor musical Matt Biffa —con temas de artistas como Baby Queen, Deptford Goth, Billie Eilish y Sufjan Stevens—, la película mantiene los recursos visuales que caracterizaron a la serie: las viñetas animadas de Oseman superpuestas a la imagen real, las hojas que caen, la nieve que titila.
Lo que distingue a este cierre es su decisión de apostar por un final feliz en tiempos donde la ficción suele premiar el cinismo. Oseman lo planteó así en una entrevista con The New York Times: quiso que sus personajes tuvieran, finalmente, su final feliz.
Para buena parte de la juventud LGTBIQ+ que creció viendo a Charlie y Nick, la despedida llega con la sensación de haber acompañado un relato que, por una vez, eligió el optimismo antes que el drama.





