Suicidio en Argentina: bajó entre adolescentes, pero subió 14% entre los jóvenes de 20 a 29 años

Un nuevo Monitor de UNICEF muestra una caída pronunciada del suicidio en la adolescencia entre 2014 y 2024, pero advierte un aumento en la juventud temprana y grandes diferencias entre provincias.

Desde 2023, el suicidio es la principal causa de muerte violenta en el país. Según el nuevo Monitor de UNICEF, su evolución no fue igual en todas las edades: mientras bajó entre los adolescentes, entre los jóvenes de 20 a 29 años se registró un aumento del 14% entre 2014 y 2024.

La tasa en la franja de 15 a 19 años cayó 36% en ese período, de 12,9 a 8,3 suicidios cada 100.000 adolescentes. Entre los 10 y los 14 años la reducción fue del 28,5%. Aun así, el informe aclara que el nivel de 2024 sigue por encima del de buena parte de los años 80 y 90, cuando la tasa rondaba mayormente entre 2 y 3 cada 100.000 habitantes.

El riesgo también varía según el sexo. Hasta los 14 años las tasas de varones y mujeres son parecidas, pero desde los 15 la tasa masculina crece con mucha más intensidad y llega a ser 2,5 veces la femenina. UNICEF describe esta “masculinización del riesgo” como un rasgo estructural de la adolescencia tardía, que se mantiene en la juventud temprana.

El mapa territorial muestra diferencias profundas. Entre 2017 y 2024, Salta tuvo la tasa media anual más alta entre adolescentes, con 16,2 cada 100.000, seguida por Formosa (14,1), Catamarca (13,6), Santiago del Estero (11,1) y La Rioja (10,3). En la provincia de Buenos Aires la tasa fue de 4 y en CABA de 2,8. A nivel departamental, Los Andes, Cachi y La Viña, todos de Salta, encabezan la lista, con 65,5, 48,4 y 41,1.

Entre los períodos 2017-2020 y 2021-2024, los suicidios adolescentes bajaron 6,5% a nivel nacional. Sin embargo, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Corrientes y CABA registraron aumentos.

Frente a estos datos, UNICEF propone pensar la prevención como un proceso continuo, que no se limite a la adolescencia. Plantea reforzar la detección temprana en escuelas, centros de salud, servicios de protección y espacios comunitarios, mejorar las rutas de derivación y ampliar el acceso a servicios de salud mental adecuados para adolescentes.

El organismo advierte además que el estigma y las dificultades para determinar la intencionalidad pueden producir subregistro, por lo que las cifras deben leerse como una aproximación y un piso mínimo de la magnitud del problema.

Fuente: Monitor de UNICEF, según elDiarioAR.

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