El 2025 se consolidó como uno de los años más peligrosos para la diversidad en Estados Unidos. Según el último informe del rastreador ALERT de GLAAD*, se registraron 1.042 incidentes de odio en 47 estados, lo que representa un aumento del 5% respecto al año anterior. La violencia incluyó desde ataques físicos y vandalismo hasta amenazas de violencia masiva e intentos de incendio.
La comunidad trans y no binaria fue, una vez más, el blanco principal de esta escalada. Más de la mitad de los casos reportados (532 incidentes) se dirigieron específicamente contra la identidad de género, lo que marca un crecimiento del 10% en las agresiones hacia personas trans en solo doce meses.
El informe destaca un fenómeno preocupante durante el mes del Orgullo. En junio de 2025 se produjeron 268 incidentes, una cifra que asusta si se compara con los 54 casos registrados en junio de 2022. Esto significa que los ataques durante las celebraciones del Pride aumentaron casi un 400% en apenas tres años.

Geográficamente, California encabezó la lista con casi 200 incidentes, seguida por New Hampshire y Texas. El relevamiento asocia este clima de hostilidad con la creciente visibilidad de discursos antiderechos en espacios públicos y políticos, lo que fomenta un entorno de inseguridad para quienes rompen con la norma cis-heterosexual.
Sarah Kate Ellis, presidenta de GLAAD, fue tajante al pedir que la sociedad no naturalice estos niveles de violencia. Remarcó que, ante el avance de los discursos de odio, es urgente que los dirigentes políticos prioricen la seguridad y la libertad de todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

Esta situación en el norte enciende alarmas en todo el continente. El informe de GLAAD funciona como un recordatorio de que la visibilidad, si no viene acompañada de políticas de protección reales, suele encontrar como respuesta una reacción violenta de los sectores más conservadores.
Acerca de la GLAAD
GLAAD (Gay & Lesbian Alliance Against Defamation) es la principal organización de Estados Unidos dedicada al monitoreo de la representación LGBTIQ+ en los medios y la cultura. Para el «país del norte», funciona como una autoridad de vigilancia que presiona a las corporaciones, gobiernos y cadenas de noticias para eliminar la discriminación y asegurar que las narrativas sobre la diversidad sean precisas y dignas. Su rol es fundamental para moldear la opinión pública, ya que logra que los discursos de odio tengan consecuencias reales y que la visibilidad en el entretenimiento ayude a acelerar la aceptación social en todo el territorio estadounidense.
Vía The Advocate




