En 2006, en la primera manifestación pública LGBT de Santa Fe, los organizadores repartieron máscaras para quien no quisiera mostrar la cara. Quince años después, la Marcha del Orgullo santafesina se convirtió en un acontecimiento multitudinario, parcialmente autofinanciado por el propio activismo, que resistió una pandemia y hoy enfrenta el desfinanciamiento del gobierno de Javier Milei. El politólogo Leandro Wolkovicz reconstruye, marcha por marcha, cómo se armó ese “ecosistema”.
Movilización y organización LGBT · Santa Fe · A lo largo y a lo ancho, Meccia (dir.), Ediciones UNL–Eudeba, 2026
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ACTUALIZACIÓN: Este 24 de octubre de 2026, Santa Fe realiza su 10° Marcha del Orgullo LGBTIQ+ — la consolidación ininterrumpida que reconstruye este capítulo llega, diez años después, a su décima edición presencial.

El capítulo lo escribió Leandro Wolkovicz, y es distinto a los anteriores de la serie: no reconstruye la vida social gay de una ciudad, sino la historia organizativa de su Marcha del Orgullo, entre 2006 y 2023. Es la segunda entrada de la serie ambientada en Santa Fe —la primera, la de Rojas sobre los años 80 y 90, fue la número uno de Yiro Federal—.
── I. 1 DE JULIO DE 2010: DOS MARCHAS EN LA MISMA CIUDAD ──────
El capítulo arranca con una escena contrastante. Ese día, mientras una multitudinaria marcha “a favor de la familia natural” recorría el casco histórico de Santa Fe rumbo a la Legislatura, a pocos metros, en la plaza de la Casa de Gobierno, “un puñado de activistas” —“la mayoría se conocía”, observó el diario local— se movilizaba por la peatonal a favor del matrimonio igualitario. La convocatoria, armada días antes por redes sociales, “no recibió apoyo político ni institucional”.

── II. “PARA NO TENER QUE USAR MÁS CARETAS” (2006-2015) ──────
La primera manifestación política LGBT de Santa Fe fue el 28 de junio de 2006, en la Plaza del Soldado. La pancarta decía: “1er Acto Público del Orgullo Gay-Les-Bi-Trans. Por una sociedad que acepte a tod@s. Para no tener que usar más caretas” —y los organizadores repartieron máscaras para quien quisiera cubrirse la cara, algo que ya no se usaba en Buenos Aires pero que en Santa Fe, por ser la primera vez, decidieron adoptar. Una de las organizadoras lo recuerda así: “cuando nos hacían notas, a veces venían fotógrafos o camarógrafos y el resto de los integrantes de Vox salían de espalda”. Convocó a unas 300 personas.
Entre 2010 y 2014, el activismo organizó anualmente el “Picnic por el Mismo Amor” en la Costanera oeste, a orillas de la Laguna Setúbal, y festivales como “Música por la Igualdad” o “TRANsformemos el mundo”, con apoyo de áreas como el Foro de Diversidad Sexual del INADI o el Programa de Género de la Universidad Nacional del Litoral. No tenían la masividad de las marchas posteriores, pero sentaron una base de “redes de interacción informal” clave para lo que vendría.
── III. 2016: EL AÑO QUE LA MARCHA DEJÓ DE SER DE UNOS POCOS ──────
En 2016 el gobierno de Santa Fe creó la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual, a cargo de Esteban Paulón —militante histórico, expresidente de la Federación Argentina LGBT—. Ese mismo año, un conflicto estuvo a punto de partir en dos al activismo: un grupo del Movimiento Popular La Dignidad, sin trayectoria previa en la organización de la Marcha, convocó por su cuenta a una movilización con fecha y consignas propias. Las organizaciones históricas denunciaron una “apropiación sectorial” y llegaron a evaluar una contramarcha. La recién creada Subsecretaría medió entre las partes, y de ese conflicto —“aparentemente anecdótico”, escribe Wolkovicz— nació la Comisión Organizadora que sostiene la Marcha hasta hoy, de forma ininterrumpida, salvo por la pandemia.

── IV. DE LA TUTELA ESTATAL A LA AUTONOMÍA ──────
En su primera edición de 2016, el sello estatal era evidente: funcionarios como el propio Paulón hablaban desde el escenario principal. A partir de 2017, la Comisión resolvió excluir a funcionarixs tanto de la organización como del escenario. Para sostenerse económicamente, surgió Marikoteka, una fiesta itinerante autogestiva que terminó siendo semillero de otras escenas culturales (drag, ballroom). Sus organizadorxs lo resumieron así en redes: “este año al colectivo LGBTIQ+ lo ponemos de pie nosotrxs, laburando autogestivamente, no lxs políticxs”.
El capítulo también recuerda a Alejandra Ironici, la primera persona trans de la provincia en cambiar el género de su DNI por vía administrativa (no judicial), asesinada el 21 de agosto de 2022.
── V. PANDEMIA, MILEI Y EL FIN DE UN CICLO ──────
En 2020 la Marcha presencial se suspendió por el Covid y se reemplazó por una “Marcha Virtual”; desde entonces la organización funciona de forma híbrida. En 2019 el peronismo había desplazado al socialismo del gobierno provincial después de 12 años, lo que tensionó nuevamente la relación entre el activismo y el Estado.
El cierre del capítulo es el más explícitamente político de toda la serie. Wolkovicz registra que, hacia fines de 2023, Javier Milei ganó las elecciones nacionales con más del 57% de los votos “enarbolando” un discurso abiertamente opuesto a los derechos por orientación sexual e identidad de género; que el gobierno nacional disolvió el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y el INADI; y que, en la provincia, la gestión que asumió ese año avanzó con despidos y desfinanciamiento de las políticas de género. Aun así, cierra con una apuesta: que un movimiento con casi 20 años de organización “no se va a replegar con tanta facilidad”.
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Novedad
Mesa del Orgullo de Santa Fe ya es Asociación Civil, a días de su Marcha número 10
La organización que sostiene la Marcha del Orgullo santafesina logró su personería jurídica como Asociación Civil.

“La mesa no para de crecer”, anunció la organización en sus redes: después de un largo proceso, Mesa del Orgullo se constituyó formalmente como Asociación Civil, con reconocimiento del Estado santafesino.
El paso lo dan, señalan, en un contexto de “recrudecimiento de odio y violencia” hacia el colectivo LGBT, que atribuyen al avance de gobiernos de derecha que —en sus palabras— los usan como “chivo expiatorio” de sus propios proyectos políticos. Frente a eso, dicen, “redoblamos la apuesta”: la personería jurídica busca expandir sus herramientas y darle un marco institucional a las acciones que ya vienen desarrollando para incidir en la construcción de una sociedad “justa, inclusiva, igualitaria”.
NOTA DEL EDITOR:
Este texto está basado en el capítulo «El ecosistema del Orgullo. Movilización callejera, organización política y espacio urbano en la Marcha del Orgullo santafesina», de Leandro Wolkovicz, en A lo largo y a lo ancho. Estudios sobre sociabilidad gay en Argentina (dir. Ernesto Meccia). Ediciones UNL – Eudeba, 2026. 462 páginas. ISBN 978-987-749-532-4.
ENTREGAS ANTERIORES:
→ Santa Fe, años 80 y 90: argay.ar/yirar/
→ Resistencia y Corrientes: argay.ar/resistencia-corrientes/
→ Córdoba, años 70 y 80: argay.ar/cordoba-rosa/
→ Goya, Corrientes: argay.ar/goyagay/
→ Bahía Blanca: argay.ar/bahia/
→ Comodoro Rivadavia: argay.ar/iridiscencias/
→ Olavarría: argay.ar/olavarria/
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→ Humahuaca: argay.ar/humahuaca/



