La Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo le escribió al Jefe de Gobierno Jorge Macri para rechazar el pedido de cambiar la fecha del 7 de noviembre, argumentando meses de organización federal ya en marcha y advirtiendo sobre el condicionamiento del apoyo estatal.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires planteó suspender la Marcha del Orgullo prevista para el 7 de noviembre de 2026, invocando dificultades operativas y de seguridad vinculadas a la visita del Papa León XIV, que llegará al país recién al día siguiente. La Comisión Organizadora respondió con una carta pública dirigida al Jefe de Gobierno, Jorge Macri, en la que sostiene que una movilización de esta magnitud —que en sus últimas ediciones convocó a alrededor de dos millones de personas de todo el país y del exterior— no admite una simple reprogramación: implica meses de coordinación federal, viajes y alojamientos ya contratados, delegaciones organizadas desde distintas provincias y compromisos asumidos por artistas y organizaciones sociales, políticas, sindicales y de derechos humanos. Las organizaciones remarcan además que, hasta el momento, ni el Gobierno Nacional ni fuentes vinculadas al Vaticano les solicitaron un cambio de fecha: el planteo proviene exclusivamente del Gobierno porteño.

La carta señala que la ley porteña 6.482 reconoce que la fecha de la Marcha es definida por las propias organizaciones LGBT+, y cuestiona que se condicione el «acompañamiento» de la Ciudad —que incluye escenario, baños, ambulancias y otros recursos logísticos— al hecho de que se mueva la fecha. Para la Comisión, esto resulta contradictorio si el argumento invocado es justamente la seguridad: retirar recursos operativos iría en sentido contrario a garantizarla. El texto también enmarca el pedido en un clima más amplio de tensión con la actual gestión porteña, mencionando que la Ministra de Cultura no recibió aún a las organizaciones, ataques de la Vicejefa de Gobierno hacia la comunidad en redes sociales, restricciones en la atención sanitaria de personas migrantes y refugiadas LGBT+, y la degradación institucional de las áreas de derechos humanos y diversidad dentro del organigrama porteño.
La carta compara la situación con ciudades como Madrid, Barcelona, Nueva York y París, que sostienen económica e institucionalmente sus marchas del Orgullo independientemente del signo político de sus gobiernos, y remarca el impacto económico que el evento genera en Buenos Aires en términos de turismo, hotelería y actividad comercial. Las organizaciones piden a Jorge Macri que intervenga personalmente para revisar la decisión y garantizar el acompañamiento estatal, y afirman estar disponibles para coordinar los aspectos sanitarios, logísticos y de seguridad que hagan falta.

El comunicado cierra con una definición: la Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre, tal como estaba previsto, y las organizaciones esperan que el Gobierno de la Ciudad encuentre la forma de acompañarla en lugar de condicionarla.
Fuente: Carta pública de la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo dirigida al Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri.




