El cierre del 2025 marca un punto de inflexión crítico para las disidencias en Argentina, consolidándose como el año de la institucionalización del odio. En el segundo año de gestión nacional, el aumento del 70% en los crímenes de odio reportado por el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+ ha tenido un impacto material devastador en el noreste bonaerense.

Por San Coronato Santana, activista (elle/ella)

En el distrito de Zárate, la violencia ha dejado de ser solo un discurso de «batalla cultural» para convertirse en una estructura de exclusión que, como un iceberg, oculta bajo la superficie el hambre, la falta de salud y la precariedad.
La superficie: Visibilidad y riesgo
Si bien la Marcha del Orgullo local se mantuvo como un refugio de resistencia en diciembre de 2025, la visibilidad se ha transformado en un factor de riesgo ante la falta de justicia.
Un caso testigo en el distrito ilustra esta desprotección: un activista clave, que sufrió abusos sexuales por su identidad intersexual a fines de 2023 como un mensaje de disciplinamiento, enfrentó en 2025 la segregación en el ocio nocturno y la parálisis total de su causa judicial por parte de la justicia bonaerense.

El centro: El colapso del sistema de salud
El impacto del DNU 62/2025 ha desarticulado el acceso a la salud integral. La situación en el territorio es alarmante:
Hospital «Virgen del Carmen» (Zárate): Ante la falta de especialistas en endocrinología durante todo 2025, el Consultorio Inclusivo cerró el ingreso a nuevos usuarios, limitándose a atención psicológica y ginecológica.
Situación en Lima: La localidad se encuentra en un estado terminal, sin hospital propio y dependiendo de traslados a un sistema zarateño ya colapsado.
Crisis Sanitaria: Frente al aumento de casos de sífilis, el presupuesto 2026 para VIH sufrió una reducción del 38%.
Violencia Burocrática: En el Registro Civil de la Casa de la Provincia se han reportado exigencias ilegales de «pruebas médicas» para rectificar partidas de nacimiento de identidades no binarias e intersexuales.
La base: Exclusión laboral y habitacional
La parálisis económica del polo industrial, vinculada a las decisiones sobre Nucleoeléctrica Argentina y Atucha, ha empujado a las personas trans y no binarias al borde del abismo. La exclusión es también tecnológica: las plataformas laborales de las fábricas locales han eliminado las opciones de género no binarias en sus formularios.
A esto se suma el incumplimiento absoluto del Cupo Laboral Trans por parte del Estado municipal durante todo 2025, condenando al colectivo a depender exclusivamente de redes de solidaridad familiar para sobrevivir.

Tres urgencias políticas para 2026
Para evitar que el 2026 sea el año del «exterminio por omisión», San Coronato Santana y el colectivo local interpelan a las autoridades por tres ejes irrenunciables:
Cumplimiento efectivo del Cupo Laboral Trans para erradicar la indigencia.
Descentralización de la salud hacia Lima, garantizando insumos de salud sexual y tratamientos hormonales.
Fiscalización de la nocturnidad, sancionando a locales que utilicen el derecho de admisión para segregar identidades.
«Nuestra mayor rebeldía será seguir existiendo, produciendo cultura y exigiendo una vida que valga la pena ser vivida en nuestro propio territorio.
Por San Coronato Santana, activista (elle/ella)




