Una nueva era con la llegada del Roberto Velasco Álvarez a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México escribe un nuevo capítulo en su historia política. Velasco se convierte en el primer Canciller abiertamente gay del país, un logro que no solo destaca su trayectoria profesional, sino que también refleja los avances de México en materia de inclusión y diversidad en puestos de alto nivel. Falta aprobación del Senado.
Un paso gigante para la inclusión
Hace unos momentos, sostuve una comunicación con el Doctor Juan Ramón de la Fuente, hombre de Estado y académico de excepción, a quien le transmití -a nombre de nuestra coalición legislativa y en el mío- nuestros mejores deseos por su plena y pronta recuperación.
— Ignacio Mier Velazco (@NachoMierV) April 1, 2026
El… pic.twitter.com/wIzTalXAWY

Aunque su ratificación por el Senado aún está pendiente, el hecho de que un funcionario LGBTQ+ ocupe este cargo es un símbolo de progreso para un país que ha dado pasos importantes en el reconocimiento de los derechos de la comunidad. Velasco no solo representa a México en el exterior, sino que también se convierte en un ejemplo de que la orientación sexual no es un obstáculo para alcanzar puestos de máxima responsabilidad.
Distintos medios LGBT+ y organizaciones de la comunidad, han felicitado a Velasco en este nuevo cargo al ser un gran representante y referente abiertamente gay, un avance en el mundo de la política en México.
El reconocimiento de Velasco como funcionario LGBTQ+ no solo es relevante por su orientación sexual, sino porque su cargo lo convierte en una figura clave en la política exterior de México. Sobre todo en redes sociales, inclusive en su post como referencia, donde activistas, organizaciones y figuras públicas celebraron el nombramiento como un avance en la representación de la diversidad en la política mexicana.
Mientras el Senado analiza su confirmación, la comunidad LGBTQ+ espera que este sea el inicio de una nueva era en la que la diversidad sea un valor central en la política y la diplomacia mexicana.
Vía: el diario de México




